¿Buscas qué ver en Cusco y sus alrededores sin complicarte?
Después de una semana explorando la ciudad, te contamos qué hacer, dónde comer bien (incluye opciones vegetarianas), cafés con buen WiFi y excursiones que merecen la pena.
Además, un mapa con todos los puntos para descargar en tu teléfono.
Guía actualizada y clara, lista para que empieces a planificar hoy tu viaje a Cusco hoy.
¿Qué voy a encontrar en este artículo?
- Breve historia de Cusco
- Datos clave de Cusco
- ¿Qué ver en Cusco?
- 1. Plaza de Armas de Cusco
- 2. City Tour o 4 Ruinas de Cusco: Sacsayhuamán
- 3. Qorikancha y el Convento de Santo Domingo
- 4. Pasear por el Centro Histórico
- 5. Calle Loreto y la Piedra de los 12 ángulos
- 6. Mercado de San Pedro
- 7. Pasear por San Blas
- 8. Mirador San Cristóbal
- 9. Museos de Cusco
- Los mejores tours de un día en Cusco
- 10. Valle Sagrado
- 11. Machu Picchu
- 12. Montaña Arcoiris ¿Palcoyo, Vinicunca, Pallay Punchu?
- 13. Laguna Humantay
- Planea tu viaje a Cusco
- Mapa de Cusco
- Llegar a Cusco
- Moverse en Cusco
- ¿Dónde alojarse en Cusco?
- ¿Cuándo viajar a Cusco?
- ¿Dónde comer en Cusco?
- Consejos para visitar Cusco
- Y hasta aquí nuestra guía de Cusco
- Preguntas Frecuentes
Hotel recomendado en Cusco
Tambo del Arriero Hotel Boutique: Hotel súper pintoresco en el corazón de Cusco. Personal súper atento y amable. Muy Buen Desayuno.
Breve historia de Cusco
Antes de entrar en las mejores cosas que ver en Cusco, te damos contexto.
Fue capital del Tawantinsuyo (el Imperio inca, el más grande de Sudamérica antes de la llegada de los españoles) y la ciudad actual se levanta sobre muros incas.
Mucho antes ya había vida aquí (cultura Killke), pero el gran salto llegó con Pachacútec en el siglo XV: trazado urbano planificado, templos como el Koricancha y la red Qhapaq Ñan.
En 1533 llegaron los españoles y levantaron iglesias y casonas encima de esos muros perfectos.
Por eso verás piedra inca abajo y balcones coloniales arriba. Hubo terremotos fuertes (1650 y 1950) y luego grandes restauraciones.
Desde 1983, el Centro Histórico es Patrimonio de la Humanidad.
Si es tu primer día en Cusco, haz el free tour del centro. En una horita te ubicas, entiendes rápido la mezcla inca + colonial, te llevas trucos locales y ya sabes por dónde seguir.
Se reserva gratis, es en español y cada uno deja la propina que quiera.
Nosotros lo hacemos siempre que llegamos a una ciudad porque te ahorra tiempo y dudas. Aquí puedes reservar para el día que te venga mejor:
Datos clave de Cusco
- Altitud: 3.400 m
- Mejor época: mayo–septiembre (seco); octubre, buen equilibrio clima/afluencia
- Aeropuerto–centro: 15 min; taxi/Uber 15–25 PEN
- Boleto Turístico: desde 25 €
- Apps útiles: Maps.me/Google Maps, Uber
¿Qué ver en Cusco?
Cusco es preciosa y la base perfecta para cualquier ruta por Perú. Te recomendamos al menos 2 días para recorrer el Centro Histórico, los barrios de San Blas y San Cristóbal, y sumar el City Tour (4 ruinas): Sacsayhuamán, Q’enqo, Pukapukara y Tambomachay.
Desde aquí salen también excursiones imperdibles:
- Valle Sagrado
- Montaña de Colores (Palcoyo o Vinicunca o Pallay Punchu)
- Laguna Humantay
- Machu Picchu.
- Ruta del Sol: desde Cusco hasta Puno
- Excursión al puente Inca Q’eswachaka
Calcula 1 día extra por cada excursión que quieras hacer y, si puedes, añade otro día de descanso: son bellas pero largas y cansan. Además recuerda, Cusco esta a 3400 metros de altura, tomate al menos los 2 primeros días con calma, una buena idea es re
¿Machu Picchu en el día desde Cusco? Se puede. Aun así, si tienes tiempo, dormir en Aguas Calientes y entrar a primera hora es la mejor opción: menos gente y experiencia top.
Tours recomendados
Si es tu primera vez en Cusco, estos son los tours que nosotros haríamos:
- Free tour por Cusco y Free Tour Alternativo por Cusco
- City Tour o 4 ruinas de Cusco privado
- Valle Sagrado con finalización en Ollantataibo para ir derecho a Machu Pichu
- Montaña Arcoiris Palcoyo – Mucho más tranquila que la famosa Vinicunca
- Laguna Humantay
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1. Plaza de Armas de Cusco
El corazón de la ciudad y el mejor punto para empezar a recorrer Cusco.
La Plaza de Armas fue el antiguo Huacaypata inca; hoy mezcla cimientos de piedra con balcones coloniales y vida local a toda hora. Aquí están la Catedral (construida sobre recintos incas) y la Compañía de Jesús (sobre el palacio de Amarucancha), además de portales con cafés y restaurantes donde ver la ciudad pasar.
Catedral del Cusco.
Es el gran templo de la ciudad y un símbolo de esa mezcla inca-colonial que verás en todo el centro: se levantó en los siglos XVI–XVII sobre cimientos incas (palacios de Wiracocha y el Suntur Wasi).
Por dentro brilla el barroco andino y la Escuela Cusqueña: el “Señor de los Temblores” —patrono del Cusco tras el terremoto de 1650—, la famosa “Última Cena con cuy” atribuida a Marcos Zapata, el coro tallado, la platería y altares dorados que impresionan incluso a quien no es muy de iglesias.
Fíjate en las bases de los muros: aún asoman piedras incas perfectamente encajadas.
Iglesia de la Compañía de Jesús.
En la misma plaza, la Compañía compite en belleza con una fachada barroca de foto, construida sobre el palacio inca de Amarucancha.
Dentro, el retablo mayor dorado se lleva todas las miradas y las pinturas cusqueñas rematan el conjunto.
2. City Tour o 4 Ruinas de Cusco: Sacsayhuamán
El City Tour es el clásico de medio día para entender Cusco más allá del centro. Visita cuatro sitios incas: Sacsayhuamán, Q’enqo, Pukapukara y Tambomachay.
El tour incluye traslados y guía en español; para nosotros es clave para no sentir que “todo es lo mismo” y entender bien la función de cada lugar.
Para entrar necesitas el Boleto Turístico de Cusco. Si después vas a hacer Valle Sagrado, conviene el General (válido 10 días); si solo harás estas ruinas, alcanza el Parcial – Circuito 1. Puedes comprarlo en taquilla o anticiparlo aquí para ahorrar tiempo: 👉 Comprar Boleto Turístico de Cusco
Sacsayhuamán
Empieza por las plataformas altas para entender el conjunto y tener Cusco a tus pies. Después baja hacia Suchuna (los rodaderos) y recorre las murallas pegado a la piedra: así se aprecian mejor los cortes, ángulos y encajes de los bloques megalíticos. Si te queda tiempo, acércate al Cristo Blanco (está muy cerca) para una panorámica brutal del valle.
Hoy Sacsayhuamán es el escenario del Inti Raymi, la fiesta del Sol (24 de junio). Miles de personas reviven aquí el gran ritual inca: si viajas en esas fechas, es un planazo.
Q’enqo
A pocos minutos de Sacsayhuamán, Q’enqo es un templo pequeño dedicado a rituales y ofrendas. Todo está tallado en la roca: canales en zigzag por donde corría agua o chicha, figuras de animales sagrados y una cámara subterránea para ceremonias.
Lo más interesante es cómo los incas aprovecharon la forma natural de la piedra. En la cámara notarás que baja la temperatura y el ambiente se vuelve casi místico.
Pukapukara
“Fortaleza roja” por el tono que toma la piedra al atardecer. Fue punto de control y descanso en la ruta hacia el Valle Sagrado.
Verás terrazas, recintos y vistas abiertas del paisaje andino. No es grande, pero sí muy fotogénica con luz baja.
Tambomachay
Conocido como los “baños del Inca”, aunque su función fue más ritual que doméstica. Lo que destaca son los canales hidráulicos y las fuentes que siguen corriendo con agua cristalina: una clase rápida de ingeniería inca al aire libre.
¿Se puede ir por libre?
Sí. Puedes visitar las 4 ruinas por libre; solo ten en cuenta que sin guía se pierde contexto. Los tours son económicos, incluyen traslados y explicación continua. Si aun así prefieres ir a tu ritmo, es fácil:
- Están una tras otra, por la misma carretera al noreste del centro.
- Empieza en Sacsayhuamán y sigue a pie a Q’enqo (15 min).
- Desde allí, toma taxi o combi a Pukapukara y Tambomachay.
- Alternativa: sube en taxi a Tambomachay y baja caminando visitando todas (calcula 4–5 h sin apuro).
(Recuerda: necesitas el Boleto Turístico; ya lo explicamos arriba. Lleva agua, gorro y bloqueador: casi no hay sombra y estás por encima de los 3.600 m.)
3. Qorikancha y el Convento de Santo Domingo
De todos los lugares que vimos en Cusco, este nos encantó. El Qorikancha (o Coricancha) fue el templo más importante del Imperio inca, dedicado al Dios Sol, Inti, y estaba literalmente cubierto de láminas de oro que reflejaban la luz en todo el valle.
Tras la llegada de los españoles, el templo fue destruido parcialmente y sobre sus muros se levantó el Convento de Santo Domingo. Esa mezcla —los muros incas perfectos en la base y la arquitectura colonial encima— es una de las imágenes más potentes de la historia de Cusco.
Por dentro, se pueden ver los muros originales del Qorikancha, salas dedicadas a distintas deidades (Sol, Luna, Estrellas, Rayos y Arcoíris) y un pequeño museo subterráneo con piezas arqueológicas
Y si quieres una vista diferente, sí se puede subir al campanario del convento. Desde arriba se obtienen vistas panorámicas del centro histórico. La subida tiene un pequeño costo adicional.
4. Pasear por el Centro Histórico
Además de la Plaza de Armas y el Qorikancha, lo más lindo de Cusco es caminar sin rumbo. Perderse entre sus calles empedradas es parte del encanto: balcones coloniales, muros incas que siguen en pie y rincones llenos de vida local.
Uno de los templos más bonitos es La Merced, con su claustro de arcos perfectos y el monasterio que guarda una custodia de oro y piedras preciosas de más de un metro de altura. Muy cerca, la Iglesia de San Francisco sorprende con sus catacumbas y el enorme lienzo genealógico que narra la historia franciscana.
5. Calle Loreto y la Piedra de los 12 ángulos
Loreto es una de las pocas calles donde todavía se conserva el trazado original inca, con muros de piedra perfectamente encajados a ambos lados.
Subiendo por las calles Triunfo o Hatun Rumiyoq, vas a encontrar la famosa Piedra de los 12 ángulos, una de las más perfectas del mundo inca.
Está en la base del Palacio de Inca Roca, actual sede del Palacio Arzobispal, y es una muestra increíble del trabajo de ingeniería y precisión que tenían los incas: sin cemento, sin fallas, y encajando con total armonía.
6. Mercado de San Pedro
Para comprar recuerdos en Cusco, nuestro dúo ganador es: Mercado de San Pedro + Artesanías Asunta (en el centro).
Precios parecidos, pero el mercado tiene un plus irresistible: se come de maravilla. Así haces dos en uno: compras y te das un festín.
Para souvenirs, en San Pedro vas a encontrar de todo: textiles, gorritos tejidos a mano, cerámica, instrumentos andinos (quena, zampoña), sal de Maras, cacao y chocolate andino, café de altura, especias y infusiones (muña, anís, manzanilla).
Algunos consejitos:
- Con la “baby alpaca” pregunta y toca; hay mezclas que se venden como alpaca y no lo son.
- Para regalos comestibles, la sal de Maras, el café y el chocolate son apuesta segura.
- Ojo con las hojas de coca: perfectas para la altura allí, pero no se pueden sacar del país.
Y ahora lo mejor: comer. Empieza por los jugos (lúcuma, maracuyá, granadilla… pide sin azúcar si prefieres).
Para el cuerpo: sopa de quinoa, caldo de gallina, tamales y humitas. Hay platos veggie simples (arroces, salteados, sopas) y, si comes carne, clásicos como lechón o chicharrón. Para beber calentito: mate de coca o emoliente.
Es el lugar para comer en Cusco cuando quieres algo auténtico, sabroso y a buen precio
7. Pasear por San Blas
El barrio de San Blas es el rincón más bohemio y fotogénico de Cusco. Subir hasta aquí puede ser un poco cansador (prepara las piernas), pero vale totalmente la pena: calles empedradas, talleres de artesanos, cafés con encanto y vistas de postal. Si haces el Free tour alternativo, lo visitarás con guía local.
Plaza e iglesia de San Blas
Es el corazón del barrio. En la plaza siempre hay movimiento: músicos, artesanos y viajeros descansando al sol. La Iglesia de San Blas, una de las más antiguas de Cusco, guarda un púlpito tallado en madera de cedro considerado una obra maestra del arte colonial.
Arte urbano
En las escaleritas que suben desde la calle Tandapata vas a ver murales coloridos y pequeños talleres de artistas locales.
Mirador de San Blas
Desde la parte alta de la plaza (junto a la cruz) se tiene una de las mejores vistas del centro histórico. Ideal para ver el atardecer cuando las tejas se tiñen de naranja.
Mercado de San Blas
Pequeño, muy local y tranquilo: ideal para almorzar, comprar fruta fresca o un jugo natural sin pagar de más. Aquí no vas por textiles (hay poquitos), vas por comida rica. Suele haber puestos de ceviche y platos caseros del día; además probamos un restaurante 100% vegetariano que estaba buenísimo.
Nos gusta porque es más de barrio que San Pedro: menos ruido, trato cercano y precios honestos. Cierra sobre las 17:00 (mejor ir al mediodía). Los martes se arma una feria de productores locales con frutas y verduras de temporada.
Acueducto de Sapantiana
El Acueducto Colonial de Sapantiana es una obra hidráulica virreinal ubicada a los pies de Sacsayhuamán. Fue construido para canalizar las aguas del manantial de Marani y hoy se mantiene como un punto histórico y fotográfico muy visitado. Está a pocos minutos del mirador de San Cristóbal y de la calle 7 Borreguitos, por lo que puedes combinar ambos en un mismo paseo.
La calle 7 Borreguitos, a su lado, es una vía empedrada y muy pintoresca. Su arquitectura combina muros incas con balcones coloniales y, aunque suele tener bastante movimiento, conserva su encanto.
8. Mirador San Cristóbal
Subimos caminando por la calle Pumacurco y, vaya, las piernas lo sintieron 😅. Son 10–15 minutos de subida desde la Plaza de Armas, pero la vista lo vale: tejados anaranjados, campanarios y Sacsayhuamán vigilando desde arriba.
Si vas justo de altura o prefieres no cansarte, toma un taxi y luego baja a pie disfrutando los miradores.
Junto al mirador está la Iglesia de San Cristóbal, con una fachada preciosa. Desde la explanada ya tienes vistas panorámicas del casco histórico, pero si quieres subir un poco más, puedes entrar y ascender al campanario (entrada: 10 soles). Desde arriba, la panorámica es aún más impresionante.
Justo al frente del mirador está ASCAI 360_CUZCO, un bar con terraza. Probamos piscos muy buenos; tardaron un montón en llegar (algo bastante común en Perú), así que no es plan para impacientes, pero sí para sentarte, ver el atardecer y brindar sin prisa.
9. Museos de Cusco
Si te gusta entender lo que ves, en Cusco hay algunos museos que merecen una parada. No todos son iguales: algunos son más visuales, otros más históricos. Pero entre tanta piedra inca, vienen bien para poner las ideas en orden y bajar un poco el ritmo del viaje.
Museo de Arte Precolombino (MAP) – si eliges uno, que sea este
Es el más bonito y moderno. La colección es pequeña, pero está muy bien montada: piezas de oro, cerámica, conchas y madera de distintas culturas preincaicas. Está a dos cuadras de la Plaza de Armas, así que puedes incluirlo en tu paseo por el centro o combinarlo con San Blas.
Museo Histórico Regional (Casa del Inca Garcilaso)
Funciona dentro de una casona colonial preciosa . Tiene salas dedicadas a las épocas prehispánica, inca y virreinal. No es el más moderno, pero ofrece una mirada completa sobre la historia de Cusco.
Museo del Pisco
Bueno… no es un museo propiamente dicho, pero qué mejor plan después de recorrer algunos museos o ruinas que sentarse a tomar algo rico.
Ya habíamos visitado el Museo del Pisco en Arequipa y nos encantó, así que cuando supimos que había uno también en Cusco, ¡no lo dudamos!
No vas a encontrar vitrinas ni guías: acá los protagonistas son los bartenders, que preparan piscos con tanta pasión como si fuera arte. La carta es larguísima y te dan ganas de probar todo: desde el Pisco Sour clásico, hasta versiones más frutales como el Maracuyá Sour o el Coca Sour (nuestro favorito).
También puedes hacer una degustación de piscos y aprender las diferencias entre variedades como quebranta, torontel o italia.
Los mejores tours de un día en Cusco
10. Valle Sagrado
El Valle Sagrado es una de las excursiones más completas y bonitas desde Cusco. Nosotros hicimos este tour de un día que parte desde la ciudad y termina en Ollantaytambo, y la verdad: nos encantó. El recorrido fue variado, los paisajes una locura y el almuerzo con vistas fue de esos momentos que te quedan grabados. Un lugar hermoso y con comida deliciosa — súper recomendado.
El Valle fue el corazón agrícola del Imperio Inca y, aunque hoy muchos lo visitan por sus ruinas, todavía se siente la energía de los Andes vivos: los pueblos, los mercados y las terrazas que siguen cultivándose como hace siglos.
Chincheros
Chinchero pequeño pueblito andura famoso por sus tejidos y sus ruinas incas.
Fuimos a una cooperativa de mujeres tejedoras a que nos explicaran el proceso completo del tejido tradicional, y fue una experiencia preciosa y muy auténtica.
Todo empieza con la lana de alpaca o de oveja, que lavan con una raíz que hace espuma natural. Después la hilan a mano, sin máquinas, y llega la parte más mágica: el teñido. Usan solo tintes naturales, y ver cómo el hilo cambia de color frente a tus ojos es hipnótico.
El pueblo de Chinchero también merece un paseo: tiene andenes incas, casas de adobe y una iglesia colonial construida sobre bases incas, con interiores pintados y mucho encanto.
Moray
Moray fue una de las paradas que más nos sorprendió del Tour al Valle Sagrado. A simple vista parecen solo unos círculos concéntricos en medio del campo, pero cuando te lo explican, entendés lo increíble que era la ingeniería inca.
Son andenes circulares excavados en la tierra que los incas usaban como un laboratorio agrícola. Cada nivel tiene una temperatura diferente (hasta 5 °C entre la parte superior e inferior), lo que les permitía experimentar con cultivos a distintas altitudes y condiciones. Así descubrieron qué variedades crecían mejor según el clima o la altura. Básicamente, los incas hacían ciencia… sin llamarla ciencia.
Salinera de Maras
La Salinera de Maras es uno de esos paisajes que te dejan sin palabras. Miles de pequeñas pozas blancas se extienden por la ladera del valle, formando un mosaico que brilla con el sol. Lo más impresionante es que este sistema de extracción de sal sigue funcionando exactamente igual que hace siglos, desde tiempos preincaicos.
El proceso es fascinante: el agua salada baja desde una fuente natural por canales que alimentan cada poza. Luego, el sol hace su trabajo y el agua se evapora, dejando los cristales de sal listos para recolectar. Cada poza pertenece a una familia del pueblo, que mantiene viva esta tradición ancestral.
Pisac
En nuestro tour del Valle Sagrado Pisac quedaba fuera, así que si a ti te hace ilusión te recomendamos este tour de ruinas de Cusco que sí lo incluye junto con Sacsayhuamán, Q’enqo y Tambomachay:
Otra opción es hacer Valle Sagrado por el día y volver a dormir a Cusco, aunque personalmente nos parece que es perder demasiado tiempo en traslados.
Las ruinas de Pisac cuelgan literalmente de la montaña: terrazas infinitas, miradores con vistas abiertas del valle y un sector ceremonial precioso (templos y recintos de piedra finísima). Es de esos lugares donde todo cobra escala.
11. Machu Picchu
Si hay un lugar que ver sí o sí en Perú, es este. Mágico. Y con varias formas de visitarlo: por el día desde Cusco, durmiendo 1–2 noches en Aguas Calientes, con distintos circuitos o haciendo trekks de 2 a 5 días (Camino Inca, Salkantay).
Lo que hicimos y recomendamos:
Hicimos el tour del Valle Sagrado y terminamos en Ollantaytambo. Dormimos allí y al día siguiente tomamos tren a Aguas Calientes. Otra opción: tras el tour, tren directo ese mismo día, dormir en Aguas Calientes y entrar temprano a Machu Picchu. Desde el pueblo subes en bus hasta la puerta (también se puede a pie). Puedes comprarlo alli o bien anticiparlo aquí
Nuestro consejo: Circuito 2 con guía. Vistas completas, buen flujo y contexto. Compra las entradas con 2–3 meses de antelación y elige la franja más temprana posible. Nosotros entramos a las 08:00 en octubre y fue ideal (el clima es una lotería, ve con capa de lluvia y mente flexible).
Excursiones recomendadas a Machu Picchu
- Visita clásica en 1 día (tren + entradas): Machu Picchu en 1 día desde Cusco
- 2 días con noche en Aguas Calientes: Machu Picchu en 2 días con tren y guía
- Valle Sagrado + Machu Picchu (combo perfecto): Tour combinado Valle Sagrado + Machu Picchu
- Con ascenso a Huayna Picchu (la montaña icónica): Machu Picchu con subida a Huayna Picchu
- Con ascenso a Montaña Machu Picchu (vistas amplias): Machu Picchu con subida a la Montaña Machu Picchu
Sobre las montañas:
Nos quedamos con ganas de subir a Huayna Picchu (la famosa) o a Montaña Machu Picchu (más alta). Fuimos con mi mamá y no nos animamos, pero si te ves bien de piernas y no te asusta la altura, son experiencias top. Ojo: cupos muy limitados y entradas separadas.
Consejos para visitar Machu Pichu
- Circuito recomendado: circuito 2
- Documentos: lleva pasaporte físico (te lo pueden pedir al entrar).
- Clima: capa de lluvia + abrigo ligero + bloqueador. El tiempo cambia en minutos.
- Logística: sin drones, sin trípodes grandes; respeta senderos y señalética.
- Equipaje: mochilita chica; deja valija en Cusco u hotel de Ollantaytambo.
12. Montaña Arcoiris ¿Palcoyo, Vinicunca, Pallay Punchu?
En Cusco todos te van a hablar de la “montaña de colores”, pero en realidad no hay una sola: hay tres versiones, cada una con su encanto. Todas requieren madrugar y prepararte para la altura, pero la experiencia cambia mucho según cuál elijas.
- Vinicunca:la más famosa
- Palcoyo: la que nosotros hicimos. Un termino medio
- Pallay Punchu: la menos visitada
Nosotros elegimos Palcoyo y fue una de las excursiones más lindas del viaje.
Se sale temprano (alrededor de las 4/5 a.m.) y tras unas tres horas de carretera, empieza la caminata.
El sendero es corto, unos 40 o 50 minutos de subida suave, pero a más de 4.800 metros, así que el truco está en ir despacio.
Lo bueno es que casi no hay gente y las vistas son espectaculares: varias montañas de colores, formaciones rocosas rarísimas y el Ausangate al fondo.
La más famosa es Vinicunca, la típica de las fotos virales. El paisaje es impresionante, sí, pero también más exigente: la caminata lleva unas 3 horas de subida y hay muchísima gente, sobre todo en temporada alta.
Y la menos conocida es Pallay Punchu, una joya aún fuera del radar. La caminata es intermedia (1 a 1.5 horas de subida) y casi sin turistas. Es ideal si buscas algo auténtico, remoto y diferente.
En todas se siente la altura, así que lleva agua, hojas de coca, abrigo por capas, protector solar y snack ligero.
13. Laguna Humantay
La dejamos para otra vez, pero igual hicimos la tarea porque es de las excursiones estrella desde Cusco. La Laguna Humantay es un espejo turquesa a los pies del glaciar, a más de 4.200 m de altura, con ese paisaje andino que te deja en silencio.
Se va en el día: salida muy temprano de Cusco, parada para desayuno por la zona de Mollepata y llegada a Soraypampa, donde empieza la caminata.
El trekking es relativamente corto, pero se hace notar la altura: calcula 1 hora y media–2 horas de subida (pendiente continua, sin pasos técnicos). La bajada es más rápida. A ritmo tranquilo, con paradas, te queda una jornada completa de montaña.
Clima cambiante: puede amanecer despejado y nublarse en minutos. Lleva capas (cortavientos o impermeable), gorro, guantes finos, protector solar y buen calzado. En Soraypampa suele correr viento incluso en días de sol.
Y, por nuestra filosofía, no recomendamos subir a caballo; entendemos que es una alternativa que se ofrece allí, pero preferimos no promover actividades con animales.
La versión más cómoda es ir con excursión en español: te olvidas de la logística y te incluyen traslados, guía y paradas clave.
Planea tu viaje a Cusco
Mapa de Cusco
¿Cuánto tiempo dedicar a Cusco?
Después de haber recorrido Cusco a fondo, nuestra conclusión es que la ciudad y sus alrededores merecen más de una escapada rápida. Entre la altura, la cantidad de sitios arqueológicos y las excursiones a montañas y valles, lo ideal es dedicar al menos 5 días para poder hacer las excursiones principales sin prisa, y 8 días si quieres intercalar jornadas de descanso o explorar rincones menos conocidos.
¿Y si sólo tienes 5 días?
Con cinco días se puede abarcar lo imprescindible, aunque vas a ir a buen ritmo. Un ejemplo sería así:
-
Día 1: Free tour para orientarte por el Centro Histórico, visita al Qorikancha y Convento de Santo Domingo, y paseo por las callecitas coloniales.
-
Día 2: City Tour de las cuatro ruinas (Sacsayhuamán, Q’enqo, Pukapukara y Tambomachay) y tarde en San Blas.
-
Día 3: Excursión a la Montaña Arcoíris Palcoyo (la opción más tranquila y menos concurrida).
-
Día 4: Valle Sagrado con noche en Aguas Calientes para llegar descansado a Machu Picchu.
-
Día 5: Visita a Machu Picchu y regreso a Cusco por la tarde/noche.
Itinerario de 6 días
Añade la Laguna Humantay como sexto día. Es un trekking de un día a una laguna turquesa a más de 4 200 metros, así que deja este plan hacia el final cuando ya estés aclimatado.
Con 7 días
Nosotros hicimos algo muy similar pero más relajado, y la experiencia fue genial:
-
Día 1: Free tour + Qorikancha + Centro Histórico.
-
Día 2: City Tour de las cuatro ruinas y tarde en San Blas o Free Tour Alternativo
-
Día 3: Excursión a Palcoyo
-
Día 4: Valle Sagrado con noche en Ollantaytambo.
-
Día 5: Tren a Aguas Calientes. Si puedes dedicarle dos días a Machu Picchu, visita el sitio arqueológico al atardecer o aprovecha para disfrutar del pueblo.
-
Día 6: Machu Picchu en el primer turno y regreso a Cusco.
-
Día 7: Laguna Humantayo si prefieres descansar, dedica este día a explorar museos o hacer compras en el Mercado de San Pedro.
Con un día extra (8 días), te permite intercalar descansos, probar más restaurantes o añadir alguna excursión alternativa como la Excursión al puente Inca Q’eswachaka oRuta del Sol: desde Cusco hasta Puno.
Recuerda siempre dejar tiempo para aclimatarte a la altura, hidratarte bien y disfrutar cada experiencia sin prisas.
Llegar a Cusco
La forma más común de llegar es en avión desde Lima: el vuelo dura poco más de una hora y el aeropuerto de Cusco está a solo 15 minutos del centro. Un taxi/Uber hasta tu alojamiento cuesta entre 15 y 25 soles, según la zona.
También puedes llegar por tierra desde Arequipa (10 h), Puno (7 h) o Lima (21 h). Las empresas más fiables son Cruz del Sur, Oltursa o Inka Express si prefieres un viaje cómodo y nocturno.
Moverse en Cusco
Cusco se recorre a pie. El centro histórico, San Blas y alrededores se hacen caminando. Eso si, ojo con las cuestas y el empedrado: mejor contar con calzado con buen agarre.
Para algunos trayectos usamos Uber. Del centro a barrios cercanos suele costar 8–15 soles. De/ hacia el aeropuerto, 15–25 soles según hora y tráfico.
¿Dónde alojarse en Cusco?
Lo ideal es estar cerca del centro pero en una calle tranquila. Nosotros nos quedamos a 10 minutos a pie de la Plaza de Armas, en una zona baja (con una sola cuesta). De día íbamos caminando; de noche, cansados, pedíamos Uber y en 7 minutos estábamos en el hotel.
Si prefieres tener todo a mano —restaurantes, agencias, cafés—, el Centro Histórico es lo tuyo. Si te atrae algo más pintoresco y bohemio, elige San Blas, aunque ahí todo está en altura y las subidas se notan.
¿Cuándo viajar a Cusco?
De mayo a septiembre es la temporada seca: días soleados, cielos azules y noches frías. Es el mejor momento para hacer excursiones o trekkings como Machu Picchu, Palcoyo o el Valle Sagrado. Eso sí, también es cuando hay más turistas.
Entre abril y octubre el clima es ideal: menos lluvia, menos gente y paisajes todavía verdes. Nosotros fuimos en octubre y fue perfecto.
De noviembre a marzo es la época de lluvias. Los paisajes están muy verdes y hay menos gente, pero también hay chaparrones casi todos los días y algunos senderos pueden cerrar.
¿Dónde comer en Cusco?
Cusco es un paraíso gastronómico donde conviven recetas ancestrales, platos reinventados y propuestas veganas.
Encontrarás desde picanterías tradicionales y restaurantes modernos hasta cafés con brunch y WiFi para sentarte a trabajar un rato.
En este artículo te dejamos nuestras recomendaciones basadas en lo que probamos y disfrutamos.
Consejos rápidos
- Come ligero el primer día por la altura.
- En horas pico (19:30–21:00) casi todos se llenan: si puedes, reserva o ve temprano.
- Si buscas algo bien local y barato, los mercados (San Pedro / San Blas) son tu aliado para sopas, jugos y menús del día.
Consejos para visitar Cusco
- Altitud: Cusco está a 3 400 m. Tómate el primer día con calma, hidrátate, evita comidas pesadas y prueba un mate de coca para aliviar el soroche. Elmal de altura es como seria.
- El clima cambia rápido. Lleva ropa por capas: una campera liviana para el día y abrigo para la noche. De mayo a septiembre es la temporada seca; noviembre a marzo llueve más.
- En mercados y puestos callejeros paga con efectivo (PEN). No todos aceptan tarjeta y los cajeros están sobre todo en el centro.
- Internet: para estar conectado te recomendamos la eSIM de Holafly. Funciona genial en la ciudad y con el código ESPARTEDELVIAJE tienes 5 % de descuento.
- No viajes sin seguro médico. Nosotros usamos y recomendamos Heymondo Seguros.
- Evita actividades con animales como montar a caballo en excursiones (por ejemplo, Laguna Humantay); apuesta por tours responsables y sostenibles.
Y hasta aquí nuestra guía de Cusco
Cusco lo tiene todo: historia, callecitas que enamoran, montañas que te dejan sin aire (literal) y comida para repetir. Con un plan sencillo y datos claros, lo disfrutas sin dramas. Esta guía sale de lo que vivimos allí y de info al día: ojalá te sirva para armar tu ruta-
Si reservas con nuestros enlaces, nos echas una mano y tú recibes descuentos. Win–win.
¿Te sirvió? Guarda el post, compártelo con tu compa de aventuras y cuéntanos abajo cuál fue tu rincón favorito.
Preguntas Frecuentes
¿Qué hacer en 3 días en Cusco?
Si solo tienes tres días, aprovéchalos al máximo: el primer día da un free tour por el Centro Histórico y visita el Qorikancha y el Convento de Santo Domingo. El segundo día haz el City Tour de las cuatro ruinas (Sacsayhuamán, Q’enqo, Pukapukara y Tambomachay) y recorre San Blas por la tarde. El tercer día ve a Machu Pichu. Un imperdible en cualquier viaje por Perú
¿Cuántos días necesito para ver Cusco?
Para conocer lo esencial de Cusco necesitas al menos 3 días, pero nuestra recomendación es que dediques 6 o más para incluir excursiones como el Valle Sagrado, la Montaña Arcoíris y la Laguna Humantay sin prisas. Recuerda que la ciudad está a 3 400 m, así que deja un día para aclimatarte antes de lanzarte a las aventuras.
¿Cuándo viajar a Cusco?
De mayo a septiembre es la temporada seca: días soleados, noches frías y paisajes nítidos, ideal para trekking y ruinas. Octubre es un buen mes con menos gente. De noviembre a marzo llegan las lluvias; los paisajes se ponen verdes y los precios bajan, pero tendrás que cargar con chubasquero y la posibilidad de que algunos senderos cierren.
¿Cómo vestirse para visitar Cusco?
Lleva ropa por capas, incluso en temporada cálida: las mañanas pueden ser templadas y las noches frías. Para las excursiones de montaña no faltan unos buenos zapatos de trekking y un chubasquero, porque el clima cambia rápido. Añade gorro, bloqueador solar y abrigo ligero en tu mochila; así estarás preparado para cualquier sorpresa.
¿Dónde conviene alojarse en Cusco?
La mejor zona para hospedarse es cerca del Centro Histórico, a pocos minutos de la Plaza de Armas, porque te permite moverte caminando y evitar cuestas interminables. Si buscas un ambiente más bohemio y no te molestan las subidas, San Blas es encantador.
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Desde 2017, Ursu viaja con su portátil bajo el brazo y la curiosidad intacta. Más de 70 países después, sigue creyendo que los viajes son la mejor manera de aprender.
En espartedelviaje.com combina consejos prácticos con fotografías curadas que transmiten la belleza de cada lugar.
Su trabajo apareció en La Nación y El País, pero lo que más la emociona es cuando alguien le escribe diciendo:
“tu guía me salvó el viaje”.





